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En esta página reunimos ejercicios, prácticas de encuadre y estudios de perspectiva realizados por alumnos y docentes de la academia. Sin cifras infladas ni promesas vacías: solo el registro concreto de lo que se produce en cada taller.
Antes de inscribirte, conviene dejar claros algunos puntos sobre el contenido, los materiales y el ritmo de trabajo. Estas aclaraciones evitan malentendidos y ayudan a que sepas exactamente qué esperar de cada taller.
No se exige experiencia previa. Los primeros módulos de cada curso trabajan la línea, el encuadre y la observación desde cero. Si ya tienes práctica, puedes saltar directamente a los talleres de perspectiva o composición, según tu interés. Lo importante es que te sientas cómodo con el ritmo y que los ejercicios los hagas con calma.
Sí, en los talleres de perspectiva y en los proyectos finales se ofrece retroalimentación por escrito. No es una corrección en vivo, pero cada entrega recibe comentarios concretos sobre trazado, proporción y relación espacial. Las videolecciones incluyen además ejemplos resueltos para que compares tu proceso con el de referencia.
Para dibujo técnico y pintura geométrica bastan lápiz, regla, escuadra, papel y, si lo prefieres, rotulador de punta fina. En fotografía arquitectónica se trabaja con cualquier cámara, incluso la del móvil, siempre que permita ajustar encuadre y exposición. No hay materiales obligatorios de marca específica; cada ejercicio se adapta a lo que tengas disponible.
La recomendación es de tres a cuatro horas semanales, repartidas en sesiones cortas. Los ejercicios de encuadre y los trazados de perspectiva funcionan mejor si se practican en intervalos de veinte o treinta minutos. Si solo dispones de una tarde, también es viable, aunque el avance será más lento en los talleres de composición.
No son obligatorios para completar el curso, pero sí recomendados si quieres consolidar lo aprendido. Cada proyecto final integra las técnicas del módulo y sirve como punto de partida para tu portafolio. Si prefieres no entregarlo, puedes seguir con el siguiente curso sin ninguna penalización.
Testimonios de estudiantes y profesionales que han aplicado los cursos en proyectos reales de fotografía arquitectónica, dibujo técnico y pintura geométrica.
El curso de perspectiva cónica me ayudó a corregir un problema que arrastraba desde la universidad: las fugas mal trazadas en mis bocetos de interiores. Ahora reviso cada línea de construcción antes de entintar y mis entregas pasan la revisión del cliente a la primera.
Luis Rivera Perez
Tomé el taller de encuadre para fotografía arquitectónica y cambió mi forma de mirar fachadas. Antes disparaba de frente, sin pensar en el punto de vista. Ahora busco la esquina que revela dos planos a la vez y el resultado es mucho más limpio.
Francisco Rivera Morales
Lo que más valoro es que los ejercicios geométricos no son teóricos. Cada práctica termina con una pieza concreta: una axonometría, un estudio de volumen, una composición con vacíos. Eso hace que el avance se note semana a semana.
Mariana Solís Ortega
Usé los principios de relación espacial del módulo de pintura geométrica para reorganizar la paleta de un mural encargado por un despacho de arquitectos. El cliente pidió ajustes mínimos y eso no me había pasado antes.
Diego Herrera Campos
La mediateca con referencias de dibujo técnico me salvó en un proyecto de levantamiento. Necesitaba recordar cómo representar una escalera en planta y sección, y los apuntes del curso lo explicaban mejor que cualquier manual que había consultado.
Ana Beltrán Fuentes
Entré al laboratorio visual sin saber dibujar una elipse en perspectiva. Después de tres meses de prácticas de encuadre y trazado, pude presentar una propuesta de intervención en un edificio antiguo sin depender de programas de modelado.
Jorge Nava Ríos
Resultados que se ven en el trazo, no en promesas